La alcachofa es un cultivo perenne. Una vez plantada, la misma raíz produce durante varios años. Eso le da al campo un ritmo distinto al del espárrago o el piquillo.
En la Ribera Navarra, la alcachofa crece en los meses en que los otros cultivos han terminado. El espárrago se cosecha en primavera, el piquillo en septiembre. La alcachofa empieza a producir en octubre y llega hasta el final del invierno. No compite con los demás productos de la huerta — ocupa el espacio que ellos dejan.
La variedad que predomina en la Ribera es de hoja ancha y corazón carnoso, con poca fibra en las capas interiores. Eso la hace especialmente adecuada para la conserva, donde se aprovecha el corazón limpio — las hojas exteriores se retiran, lo que queda es tierno y de sabor suave, sin el amargor que tienen algunas variedades menos maduras o de otras zonas.
Sobre la temporada
La cosecha es escalonada porque las cabezas no maduran todas a la vez en la misma planta. El agricultor recorre el campo varias veces por semana, recogiendo las que han alcanzado el tamaño adecuado. No hay un único momento de campaña — la recolección dura meses.
En conserva, la alcachofa navarra se presenta principalmente en forma de corazones. El proceso retira las hojas exteriores y el peciolo, dejando la parte comestible lista para consumir. La calidad del corazón depende del punto de madurez en el momento de la cosecha y del cuidado en el proceso de limpieza.
La Alcachofa de Tudela cuenta con I.G.P. desde 2001, reconocida tanto a nivel nacional como en el registro europeo. Trabajamos con productores navarros de la zona de Tudela y la Ribera, y lo indicamos con precisión en cada ficha de producto.
Perenne
Misma raíz durante varios años
Oct–Feb
Temporada de cosecha en la Ribera
Manual
Recogida cabeza a cabeza
Ribera
Tudela · Cintruénigo · Corella