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Receta · Alcachofa de Tudela · Tudela

Alcachofa
navarra
braseada
con jamón.

Cocina de invierno. Sin salsa, sin relleno. El corazón de la alcachofa y el jamón hacen el trabajo.

Alcachofa de Tudela braseada con jamón ibérico — Tudela
Temporada Otoño e invierno · octubre a febrero
Tiempo 17 minutos
Para 2 personas
Dificultad Mínima · producto ya listo
Producto Corazones de alcachofa de Tudela
Textura Fondo coloreado · corazón firme
Temperatura Muy caliente · servir de sartén a plato
Con qué Blanco navarro · Chardonnay o Garnacha blanca

La alcachofa de Tudela tiene una temporada larga comparada con el espárrago o el piquillo. Desde octubre hasta febrero, los campos de la Ribera navarra producen corazones compactos, sin fibra, con un sabor que mezcla amargor suave y un fondo casi vegetal y dulce al mismo tiempo. Es el producto de invierno de Navarra por antonomasia.

La conserva fija ese momento. Un tarro de corazones de alcachofa navarra elaborado en plena campaña guarda exactamente eso: el producto de ese período, con la textura que tenía cuando entró en el proceso. No hay oxidación, no hay pérdida de agua, no hay cocción excesiva si el proceso fue correcto.

El braseo es la técnica más honesta para trabajar con una alcachofa que ya viene cocinada. No la cocinas de nuevo: la calientas, la abres con calor, la pones en contacto con el jamón y el ajo. El vino blanco recoge los jugos de la sartén y crea la única salsa que esta receta necesita: la que se forma sola.

El jamón es el otro protagonista. No es guarnición ni decoración. Las tiras de jamón ibérico se incorporan al principio — no al final — porque necesitan soltar su grasa en la sartén. Esa grasa, con el aceite de oliva y el ajo, es el medio en el que brasean los corazones. Si lo añades al final, solo tienes jamón encima de la alcachofa. Si lo añades al principio, tienes un plato.

«La alcachofa no se cocina de nuevo. Se calienta, se abre, se pone en contacto con el jamón y el ajo. El vino hace el resto.»

Ingredientes

Principal

  • Corazones de alcachofa de Navarra · conserva en agua 8 corazones
  • Jamón ibérico · en tiras de 3–4 mm, no lonchas finas 80 g

Base del braseo

  • Aceite de oliva virgen extra 2 cucharadas
  • Ajos · laminados, no triturados 2 dientes
  • Vino blanco seco · Navarra o Rueda 50 ml
  • Pimienta negra recién molida Al gusto
  • Sal · con precaución, el jamón ya salará Probar al final

Elaboración

1

Escurre los corazones de alcachofa del tarro. Colócalos boca abajo sobre papel de cocina durante dos o tres minutos para que suelten el agua de la conserva. Si llevan demasiada agua al entrar en la sartén, hervirán en lugar de brasear — no es el mismo resultado.

2

Calienta el aceite en una sartén amplia a fuego medio. Añade las tiras de jamón. Déjalas un minuto sin moverlas — quieres que empiecen a soltar su grasa y que los bordes tomen un poco de color. Añade el ajo laminado y sigue a fuego medio durante otro minuto. El ajo no debe dorarse, solo ablandarse.

3

Incorpora los corazones de alcachofa, con el lado plano hacia abajo. Sube ligeramente el fuego. Déjalos tres minutos sin moverlos para que el fondo de contacto tome algo de color. Luego dales la vuelta y deja otros dos minutos por el otro lado.

4

Vierte el vino blanco por los bordes de la sartén — no encima de las alcachofas directamente. Sube el fuego un momento para que el alcohol evapore. Mueve la sartén en círculos para que el fondo se limpie y forme una salsa ligera con los jugos acumulados. Treinta segundos bastan.

5

Prueba de sal — casi seguro no necesita nada. Añade pimienta negra recién molida. Sirve de inmediato en el plato con el jugo de la sartén por encima. No hay más.

Nota sobre el producto

La alcachofa de Navarra tiene campaña larga — de octubre a febrero — pero eso no significa que todos los meses den el mismo producto. Los corazones de noviembre y diciembre suelen ser los más compactos y los menos amargos. La conserva captura ese momento, pero el productor elige cuándo envasar.

El jamón pide tiras con cuerpo — no lonchas transparentes de máquina. Las tiras de tres o cuatro milímetros sueltan más grasa, tienen más presencia en boca y no se secan durante el braseo. Si solo tienes lonchas finas, añádelas en el paso final, no al principio.

El vino blanco puede sustituirse por caldo de pollo ligero. El resultado es más redondo y menos ácido. Pero el vino tiene más carácter. Con un Navarra blanco — Garnacha blanca o Viura — la combinación con la alcachofa es especialmente buena.

Productor relacionado

Conservas Osés · Sesma

Productor integral de la Ribera Navarra. Elaboran alcachofa navarra en la campaña de otoño-invierno, en la misma conservera donde cultivan y recolectan en Sesma.

Ver productor →

Para Instagram

Caption: Corazones de Alcachofa de Tudela. Jamón ibérico. Ajo. Vino blanco. Diecisiete minutos. Esto es cocina de invierno en la Ribera. Sin más. Alcachofa de Tudela · Tudela · @conservasdenavarra

«El corazón de la alcachofa y el jamón hacen el trabajo. El resto es no estorbarlo.»

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