Mayo. En la nave de Sesma, los carros metálicos están llenos hasta arriba de bandejas. Cada bandeja, decenas de plantines. Cada plantín, una planta de piquillo todavía verde, todavía sin tierra.
La cosecha llegará en septiembre. La campaña empieza ahora.
Todavía verdes.
La campaña aún no ha empezado.
No hay prisa.
El piquillo madura cuando madura.
En septiembre el piquillo se asará a la leña, se pelará a mano y entrará en el tarro. La D.O.P. Lodosa exige que sea así.
Pero en mayo, lo que hay es esto. Una nave en Sesma. Carros metálicos. Bandejas. Plantines verdes que caben en una mano.
Volveremos en julio. En septiembre. En noviembre. La campaña dura todo el año aunque la cosecha solo dure semanas.